viernes, 5 de julio de 2013

Los Prisioneros



Los Prisioneros fue una banda de pop-rock y rock en español chilena considerada como una de las bandas más influyentes e importantes de su país. Además es referida frecuentemente por diversos medios a nivel mundial y por la sociedad en general como una de las agrupaciones de rock más importantes e influyentes de Latinoamérica. Formada en la comuna de San Miguel, en la ciudad de Santiago de Chile en 1979, estuvo integrada inicialmente por Jorge González (líder, voz, bajo y compositor), Claudio Narea (guitarra eléctrica y coros) y Miguel Tapia (batería y coros).

Desarrollaron un simple sonido punk con matices de reggae y new wave, y posteriomente con el electro pop y synth pop. Se caracterizaron por sus letras cargadas de profundo contenido social durante la década de 1980 en pleno régimen militar de Augusto Pinochet, convirtiéndose, sin quererlo, en la voz de miles jóvenes que estaban en contra de dicha dictadura a través de sus canciones como protesta, por lo que Los Prisioneros fueron censurados en los principales medios de comunicación hasta el fin del régimen y el regreso de la democracia. Claudio Narea abandonó la agrupación a principios de 1990; en su reemplazo, se integraron Cecilia Aguayo (teclados y coros) y Robert Rodríguez (bajo, guitarra y coros) hasta finales de 1991, cuando el grupo se disolvió luego de vivir su año más exitoso, debido a su disco Corazones.

En su primera fase publicaron cuatro álbumes, tres de ellos incluidos dentro de los 50 mejores discos chilenos según Rolling Stone: La voz de los '80 (n.º 3), Corazones (n.º 9) y Pateando Piedras (n.º 15). En tanto, la canción «Tren al sur» fue elegida por los lectores de la revista digital Satélite Natural como la séptima mejor canción del rock latino de todos los tiempos, y su videoclip fue nominado como «Mejor video latino» de la cadena norteamericana de MTV.7Además «We are sudamerican rockers» fue el primer video emitido para la filial de MTV Latinoamérica en 1993.

Los Prisioneros (con su formación original) se volvieron a reunir en 2001, dieron dos éxitosos conciertos en el Estadio Nacional, realizaron giras por Latinoamérica, Norteamérica y España, y posteriormente editaron un nuevo álbum titulado homónimamente en 2003. Sin embargo, dos meses después de la salida del disco, Narea volvió a dejar la banda, y González y Tapia continuaron con Sergio Coti Badilla y Gonzalo Yáñez, con los que editaron el disco Manzana en 2004. Posteriormente, la banda se disolvió en 2006.

Formación y primeros años


Jorge González, Claudio Narea y Miguel Tapia se conocieron en marzo de 1979 en el Liceo 6 de San Miguel (actual Liceo Andrés Bello), Santiago de Chile. Tenían entre 13 y 14 años cuando entraron a primero medio en donde fueron compañeros de sala. Jorge inició una amistad con Claudio el primer día de clases al descubrir que a ambos les gustaba el grupo Kiss.8 Más tarde, en 1980 ellos junto con los hermanos Beltrán: Álvaro y Rodrigo (vecinos de Claudio), crearon Los Pseudopillos, un cuarteto vocal que hacía canciones humorísticas (escritas principalmente por Jorge y Claudio), empleando únicamente objetos caseros como percusión. El nombre surgió en clase de biología, de la palabra pseudópodo (del griego pseudos [falso] y podo [pie], es decir, el nombre del grupo significaba «falsos pillos»). En el ámbito del estudio, González y Narea con cuatro compañeros de clase formaron el grupo intelectual los Papa-Fuentes. De los seis integrantes, cinco fueron los puntajes más altos del curso en la Prueba de Aptitud Académica (Jorge y Claudio fueron el primero y tercero con mejor puntaje, respectivamente).

Por otra parte, Jorge se juntaba con Miguel, en sí, tenían planificado un proyecto musical más en serio y querían ser famosos como The Beatles. Un día le mostraron a Claudio una grabación que ellos supuestamente hicieron con canciones precisamente del cuarteto de Liverpool en las primeras épocas; Miguel tocaba el bajo como Paul McCartney y Jorge la guitarra y en las armonías vocales como John Lennon, y el resto de la banda eran un hermano y un amigo de Miguel (pero en realidad habían puesto sus voces encima de las de Los Fab Four en sus discos en full stereo). A Narea le gustó y viendo que Miguel se refería a los Beatles como Los Escarabajos, los bautizó como Los Vinchukas (haciendo referencia a un pequeño insecto del norte de Chile mencionado nuevamente en clase de biología). Posteriormente, invitaron a Claudio a unirse a la banda y poco después se unió Álvaro Beltrán, a quien le habían obsequiado una guitarra eléctrica con amplificador, además la banda consiguió una batería obsequiada por la hermana de Miguel a su hermano.

El cuarteto hizo su debut en vivo el 14 de mayo de 1982 en su colegio, y tuvo un éxito discreto. Dos meses después se volvieron a presentar en el Liceo 1 de niñas de la misma comuna de San Miguel pero a fines de ese año el grupo se disolvió por diferencias entre los integrantes; Jorge y Miguel querían comprar un pedal de bombo, pero Claudio y Álvaro no estaban de acuerdo, entonces, el hermano del último, Rodrigo, se metió en la discusión, —quién estaba peleado con González por una chica que les gustaba a ambos llamada Évelyn (a quien Jorge le dedicó una canción en el primer disco)— por lo que tanto Los Vinchukas como Los Pseudopillos dejaron de existir a pocos días de egresar de cuarto medio. González y Tapia siguieron tocando juntos, Narea estuvo alrededor de tres meses sin hablarles mientras trabajaba en el lavado de autos en el estudio de Chile Films —donde se grababan las telenovelas de Televisión Nacional de Chile y el Festival de la una— para juntar dinero para la universidad.

Un día Rodrigo fue a ver a Claudio a su trabajo y lo convenció para que regresara a la banda, sin embargo, Álvaro no se iba a reincorporar para que su hermano no interviniera más en la banda. Conformado el ahora trío, decidieron optar por un nuevo nombre que esta vez fuera más en serio, «Los Criminales», pero Miguel sugirió «Los Prisioneros» y a sus dos compañeros les gustó, haciendo su debut como Los Prisioneros el 1 de julio de 1983 en el Festival de la Canción del Colegio Miguel León Prado.

    «Salimos terceros de tres e incluso nos querían cobrar la entrada para poder ver el resto del espectáculo. En todo caso cuando llegamos a ensayar nos creíamos la muerte, porque éramos de verdad, con canciones desconocidas pero propias. El resto sólo hacia versiones de tipos famosos. Recuerdo que actuamos abriendo espectáculo.»
                                                                                                          Jorge González

En 1983 Claudio comenzó a estudiar Ingeniería en la Universidad de Chile, y Jorge a estudiar Licenciatura en música en la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. Allí conoció a Igor Rodríguez (futuro miembro de Aparato Raro), Robert Rodríguez (futuro miembro Banda 69) y a Carlos Fonseca. Con este último hicieron amistad de forma rápida, y poco después le planteó ser el mánager de Los Prisioneros

Luego de abandonar sus estudios, Narea y González decidieron continuar con la banda. Carlos Fonseca presentaba un programa en Radio Beethoven, y tenía pensado hacer un especial para fin de año con artistas nacionales nuevos. Jorge llevó una canción grabada en una radio-casete de su casa y la presentación en vivo de la banda en su colegio.

Asombrado por las grabaciones que recibe, Carlos Fonseca convence a su padre -Mario Fonseca- de la proyección y futuro de la banda, y decide finalmente invertir en el proyecto. Posteriormente González presenta a Carlos Fonseca a Narea y Tapia. Cuando Carlos vio que Claudio no era virtuoso en la guitarra, habló con Jorge y Miguel para reemplazarlo. Sin embargo, González y Tapia se negaron a sustituir a Narea, ya que estos formaban Los Prisioneros. Carlos se convirtió en el mánager del grupo y grabó las primeras maquetas, que más tarde presentó en su programa radial, Fusión contemporánea, a fines de 1983. Además escribió un artículo sobre la banda en la revista Mundo Dinners Club.

La voz de los '80

El 13 de diciembre de 1984 lanzaron su primer casete La voz de los '80 bajo el sello Fusión, propiedad de la familia de Fonseca, producido por el propio González.22 El disco se grabó inicialmente y en su mayor parte en el estudio de Francisco Straub, pero se terminó y mezcló en el Estudio A de Caco Lyon, en este último donde se grabaron los dos discos siguientes. «Ese fue un casete que grabamos sin tener ninguna experiencia, tanto nosotros como los técnicos.» —señaló Miguel Tapia— «Nadie entendía bien la idea de sonido que envolvía el pop y por eso pienso que muchas canciones que están ahí podrían haber rendido más; pero para ser un verdadero experimento, pensamos que estuvo bien, aunque ahora lo veamos todo desde otra perspectiva».

Se editaron mil copias, que únicamente se podían encontrar en la disquería Fusión, donde Jorge trabajó un tiempo como vendedor, y lo más probable es que atendió a quienes compraron el casete de La voz de los '80. El álbum se agotó en apenas seis de meses de salir a la venta. En esa época, las radios, la prensa y la televisión acogían principalmente a artistas argentinos, por lo que el disco tuvo muy poca difusión en los medios, pasando apenas y escasamente por la radio Galaxia, Sábado Gigante, Canal 11 y la Sexta Teletón, siendo en este último evento donde la banda sufrió su primera censura mientras interpretaban el primer sencillo del álbum, «La voz de los '80»; Televisión Nacional de Chile (Canal 7), en ese entonces controlado por el gobierno militar, se salió de la señal y emitió publicidad. Según Narea, habían considerado que podían ser algo peligrosos para la estabilidad del gobierno de Augusto Pinochet.

En agosto de 1985 el grupo firmó por el sello EMI y en octubre de ese año el álbum se reeditó en todo Chile, vendiendo alrededor de 100 a 105 mil copias, ubicándose entre los álbumes más populares y vendidos de Chile, «Sexo» fue la canción que tuvo mejor acogida en las radios, según la revista Vea, que tenía las listas musicales del país en la época. EMI se encargó de editar el resto de los álbumes de la banda hasta el 2001.

La revista musical Rolling Stone Chile posicionó a La Voz de los '80 en el tercer lugar dentro de los 50 mejores discos chilenos según Rolling Stone, sólo superado por Alturas de Machu Picchu de Los Jaivas, y Las últimas composiciones de Violeta Parra. Asimismo se le considera el álbum juvenil más destacado dentro del género, pues los integrantes de la banda no superaban los veinte años de edad, al momento de su grabación.

La consolidación (1986-1989)
Pateando Piedras

El 15 de septiembre de 1986, lanzaron su segunda producción titulada Pateando Piedras, el grupo pasó del sonido simple de guitarra, bajo y batería, de su disco predecesor, a un sonido más tecno, mucho más elaborado utilizando teclados, sintetizadores, secuenciadores, samplers y baterías programadas. Narea indicó: «Siete de los temas no tienen bajo sino bajo teclado. Todas las baterías son programadas y tres de los temas no tienen guitarra.» Este cambio abrupto en el grupo no le gustó a Claudio y solo se limitó a grabar las guitarras, durante el resto se salía para ver a su futura esposa, Claudia Carvajal, mientras que Jorge y Miguel seguían en la grabación. De este trabajo se destacaron los temas «Muevan las industrias» (sobre la cesantía), «¿Por qué no se van?» (dedicado a los artistas snob) y «El Baile de los que sobran» (sobre la desigualdad en la educación), este última, es considerada una de las canciones más emblemáticas de la música popular chilena de los años ochenta, y que tuvo resonancia en gran parte de Latinoamérica.

El álbum vendió cinco mil copias en los primeros diez días de su distribución —un récord jamás alcanzado por un grupo musical juvenil de Chile— y dos meses y dos días de su lanzamiento, lograron un segundo disco de platino con veinte mil copias vendidas, algo que no se había logrado con ningún artista desde la Nueva Ola. En noviembre de 1986 hacen el lanzamiento oficial del disco en dos presentaciones en el Estadio Chile con la asistencia de más de 11 mil personas. El grupo rompió otro récord al llenar dos veces consecutivas el Estadio Chile. En ese momento de éxito fueron invitados junto con la banda chilena Valija Diplomática, para actuar al Festival Internacional de Montevideo Rock, Uruguay, donde compartieron escenario con Soda Stereo, Fito Paéz, GIT y Sumo, entre otros. Editaron sus dos álbumes en ese país pero pasaron desapercibidos por lo que no regresaron.

En marzo de 1987 se presentaron en el Festival Chateau Rock de Córdoba y posteriormente en el Estadio Obras de Buenos Aires, Argentina. La banda apenas tuvo una pequeña acogida entre el público argentino y los periodistas del país trasandino sólo les preguntaban por Pinochet. Diferente fue el escenario en Perú, donde tres de sus canciones estuvieron dentro de los diez primeros lugares, «El baile de los que sobran» ocupó el primer lugar por más de seis semanas. Un éxito similar tuvieron en Ecuador.

La cultura de la basura

En octubre de 1987 empezaron a grabar el tercer disco La cultura de la basura. En este trabajo contó por primera vez desde La voz de los '80 con los otros integrantes en la parte creativa. Jorge les prometió que iban a componer entre los tres, pero finalmente él lo hizo por su lado, mientras que Narea y Tapia se pusieron a trabajar codo a codo. De esta dupla salieron cuatro canciones: «Somos solo ruido», «Algo tan moderno», «El vals» y «Lo estamos pasando muy bien», todas ellas fueron incluidas. Jorge compuso diecisiete canciones, por lo que varias se tuvieron que descartar, entre ellas estaba «Lo estamos pasando muy mal» que trataba sobre un agente de la CNI que iba narrando en primera persona la misión que tenía de asesinar a un izquierdista.

Además, Claudio incursionó por primera vez como cantante en «Lo estamos pasando muy bien» y «El vals», en la última canción mientras la grababa, Lyon le insistía que tenía que afinar más pero no podía, el ingeniero recuerda la grabación como un «parto».

Durante las sesiones la banda tuvo sus primeros desencuentros, Claudio y Miguel querían imponerse más en el estudio, Caco Lyon no soportó la apatía de Jorge, por lo que decidió retirarse y dejó en su cargo a su ayudante Antonio Gildemeister, quien apenas era un novato en ingeniería de sonido, por lo que el sonido del disco quedó sucio.

También tuvieron problemas para la elección del primer sencillo del álbum, Jorge quería que fuera «Que no destrocen tu vida» pero Carlos, que decidía que canción era la mejor para la radio, le parecía que era más apropiada «Maldito sudaca».

El álbum salió el 3 de diciembre del mismo año. Vendió 10 mil copias en su venta anticipada, pero no llegó a superar el éxito de Pateando piedras, logrando solo vender 70 mil copias, siendo considerado por la crítica como el primer fracaso artístico y comercial de la banda, a pesar que González dijo que el álbum fue certificado con doble disco de platino. Para él no fue ningún fracaso ni artístico ni comercial pero si el punto bajo de Los Prisioneros mientras que Carlos culpó a Claudio y a Miguel de que Jorge se relajó cuando ellos se pusieron a componer. A Fonseca le encantaba «Lo estamos pasando muy bien» pero las otras, eran como mostrar la hilacha, señaló. Por lo que esta canción fue la única de ellos que se incluyó en la La cultura de la basura: Edición latinoamericana al año siguiente. De Jorge se sacaron «Otro día» y «Poder elegir» y volvieron a grabar algunos temas, destacándose «Lo estamos pasando muy bien», donde el último lo interpretó en lugar de Claudio. Además se agregó una nueva canción, que abre el álbum, «We are sudamerican rockers», por lo que de 14 canciones se redujeron a 10. Este álbum no se llegó a editar en Chile.

Plebiscito de 1988 y gira latinoamericana

En 28 de marzo de 1988 Los Prisioneros convocaron una conferencia de prensa para explicar la gira promocional de La cultura de la basura: 40 fechas de Arica a Punta Arenas, y que más tarde traería consigo Sudamérica y México. Cuando llegó el final Cristián Rodríguez, ex dependiente de la disquería Fusión, invitado por Miguel Tapia, hizo la última pregunta sobre plebiscito para octubre de ese año. Y González respondió de inmediato y sin pensarlo: «En el plebiscito votaremos que No». Lo que trajo como consecuencia que de las 40 fechas programadas solo pudieran hacer Después de realizado el plebiscito volvieron a Argentina para participar en la conmemoración de los 40 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en el concierto de Amnistía Internacional, organización que había pretendido presentarse en Chile, pero el gobierno de Pinochet lo impidió. El 14 de octubre de 1988 en el Estadio Mundialista en Mendoza Los Prisioneros compartieron escenario con Sting, Peter Gabriel, Tracy Chapman, Bruce Springsteen, Youssou N'Dour, el grupo mendozino Markama y el grupo chileno Inti Illimani, interpretando todos juntos el tema "Get Up, Stand Up", de Bob Marley, ante 10 mil chilenos y 18 mil argentinos.

    Los chilenos estaban felices de estar fuera del país. Se sentían liberados. Pero la experiencia fue rara porque no estuvimos demasiado cómodos. Siempre existió esa tensión entre argentinos y chilenos. No nos quedó un recuerdo agradable.
                                                                                          Jorge González

Siguieron presentándose en Colombia siendo donde mayor impacto Consiguieron. Tres giras consecutivas en septiembre y noviembre de 1988, y abril de 1989. La canción «Pa pa pa» fue la más vendida en Bogotá, según Mario Ruiz —gerente de marketing de EMI para el mercado latino de ese entonces—, aseguró que el grupo chileno logró abrir el mercado colombiano para el rock en español. Después de la tercera gira en el país cafetero continuaron por Venezuela y luego en México pero tuvieron el infortunio que en el primer país se cancelaran todas las fechas y que en el país azteca —donde eran un grupo prácticamente desconocido y sus canciones: «¿Quién mató a Marilyn?», «La voz de los '80» y «Muevan las industrias» se difundieron sólo en emisoras no comerciales— cuando empezaron hacer sus presentaciones, Claudio empezó a sentirse mal, víctima de una Hepatitis, tuvo que regresar a Chile para tomar reposo y la banda tuvo que cancelar el resto su gira.

Primer quiebre (1990-2000)

Corazones y separación

En junio de 1989 Jorge y Carlos viajaron a Los Ángeles, Estados Unidos para grabar el cuarto álbum de la banda bajo la producción del argentino Gustavo Santaolalla, este sería el primero que no produciría Jorge, ya que los trabajos anteriores los produjo él casi en su totalidad. Ni Narea ni Tapia participaron en este disco, éste último no pudo viajar por problemas con la visa. Los dos planearon repetir la experiencia en La cultura de la basura y compusieron tres canciones pero esta vez se dejaron fuera, según Fonseca, al no poder ninguno viajar por problemas con sus visas. «La ley decía que Jorge González era el compositor del grupo», comentó el guitarrista.

Desde febrero de 1989 las relaciones entre González y Narea cada día se iban poniendo más tensas cuando el segundo descubrió que el primero se había involucrado con su esposa. Ese mismo mes del año siguiente, Claudio le comunicó a Miguel que dejaba la banda; las razones de su partida las revelaría públicamente con detalles y sin pudor en su autobiografía Mi Vida Como Prisionero veinte años después de lo sucedido.

En 1990 se ratificó el triunfo de la campaña del NO así terminando el régimen militar y regresando la democracia chilena. Por esos días se venía gestando los rumores del nuevo disco de Los Prisioneros y la partida de Claudio Narea. En mayo de ese año se hizo pública la salida del guitarrista y el convertido dúo lanzó el cuarto álbum titulado Corazones, en una entrevista con Katherine Salosny en el programa Extra jóvenes, Jorge dijo: «que mala onda que se haya ido el Claudio», presentando a su vez, el primer corte de la nueva placa del grupo, «Tren al sur». El videoclip del tema —dirigido por Cristián Galaz, quién también dirigió los vídeos del grupo: «Sexo», «Maldito sudaca», «We are sudamerican rockers» y los posteriores hasta su separación—, estrenado en el mismo programa, tuvo una excelente rotación llegando a ser nominado como el «mejor video latino» en MTV ese año. En menos de un mes de su lanzamiento, la banda consiguió un contrato con Capitol Records para lanzar el disco en Estados Unidos.

Corazones sorprendió a todos por su cambio radical que hizo que se distinguiera de sus predecesores tanto por su sonido como la lírica. La utilización de teclados y sintetizadores —que había seducido a González en Pateando Piedras— lideró por completo el disco con un sonido synth pop. Las letras estaban llenas de romanticismo y melancolía, Jorge destapó su lado introvertido y emocional, perdiendo la crítica social que hizo famosos a Los Prisioneros durante la década de los ochenta. De acuerdo con las palabras de Javier Sanfeliu en la revista Rolling Stone Chile: «La búsqueda de González esta vez fue por los surcos de nuestra intimidad, esa donde residen por ejemplo lugares tan oscuros y pantanosos como el machismo y el clasismo.» Fue el disco más vendido del año, logrando ciento ochenta mil copias obteniendo triple disco de platino, a su vez, Jorge fue elegido como el compositor del año por la Sociedad Chilena del Derecho de Autor. En Argentina durante la promoción del primer disco solista de Jorge González, en donde Los Prisioneros nunca tuvieron mucha popularidad, le pagaron los derechos de autor ya que en lugares como Córdoba o Rosario, Corazones fue un éxito. Este fue el trabajo más alabado por la crítica en toda la historia de Los Prisioneros, asegurando que si hubieran partido así desde un comienzo, habrían obtenido muchas ventas y diversos premios, aunque hubieran perdido su trascendencia final. En 2005 los auditores de Radio Concierto eligieron a Corazones como el mejor disco chileno de la década de los noventa.

Más tarde se integró Cecilia Aguayo (ex Las Cleopatras). Jorge le comunicó que era la nueva integrante de Los Prisioneros; y aunque no sabía tocar ningún instrumento, dejó medicina para dedicarse a aprender teclado. Ensayaba todos los días en su casa, cuando sus amigos la visitaban y le preguntaban por qué tocaba temas de Los Prisioneros —Jorge le había indicado que no comentara a nadie hasta que fuera presentada oficialmente como miembro del grupo—, ella respondía "porque me gustan".

Ocho meses tardó el álbum Corazones en convertirse en éxito. Cuando la nueva formación debutó en el Festival de Viña del Mar. Sin embargo, Fonseca deja de representar el grupo el día siguiente del Festival.

El 24 de octubre de ese año, Jorge y Miguel anuncian la separación del grupo, lanzan un video y disco titulado Grandes éxitos de Los Prisioneros, que vendió más de 120 mil copias en Chile y 54 mil en el exterior. Iniciaron la gira de despedida que terminó en el Estadio Chile, donde la gente empezó a gritar —«Narea, Narea, Narea»—, ante esto Jorge González respondió mofándose de la nueva banda de su ex compañero, al referirse como «Proxenetas y Flemáticos», pero el público fue cada vez más insistente, Jorge no lo pudo soportar, tiró la guitarra al suelo y se retiró al camarín para poder llorar. El último concierto de Los Prisioneros fue en Valparaíso en 1992.

Ni por la razón, Ni por la fuerza, Los Dioses y el Caset pirata

En 1996 Los Prisioneros se volvieron a ver luego de varíos años, y empezaron a recopilar los éxitos de la banda, más rarezas desde los tiempos de Los Pseudopillos, Los Vinchukas, Gus Gusano y Los Apestosos. El compilado vendió 100 mil discos dobles. Alrededor de 40 temas fueron seleccionados en un CD doble titulado Ni por la razón, ni por la fuerza. Tocaron en una instancia, de manera privada, en Balmaceda, sin embargo, no se concretó ningún acuerdo de volver a juntarse, ni los medios dieron la noticia.

En 1998 Jorge y Miguel se volvieron a unir, junto con el venezolano Argenis Brito, para formar el trío Los Dioses, realizaron giras por Chile y Perú, interpretando clásicos de Los Prisioneros, con el que realizaron algunas tocatas no muy afortunadas, bajo una gira subtitulada "Lo mejor de Los Prisioneros". La agresividad de González y su falta de cuidado sobre el escenario alejaron al público.68 Jorge colapso debido a su adicción a las drogas y dejó el grupo en marzo de 1999, sin ningún álbum editado. Miguel y Argenis Brito continuaron juntos, bajo el nombre de Razón Humanitaria. En 2000 Jorge interrumpe sorpresivamente la promoción de su último álbum como solista, viajó a Cuba, para superar su adicción a las drogas en el Centro de Desintoxicación de Villa Quinqué de ese país.

En octubre del 2000 Carlos Fonseca editó, bajo el sello Warner Music, el álbum Tributo a Los Prisioneros, realizado por 18 grupos chilenos, con Jorge González en los coros. Un mes después, bajo la producción de Jorge González lanzaron El caset pirata, siendo este una recopilación de los éxitos de la banda registrado en directo entre 1986-1991. Lanzaron un sencillo como adelanto previo a la publicación del álbum el 30 de octubre, «No necesitamos banderas», de una presentación de 1992 en la gira de despedida de la banda. El disco vendió 20 mil copias.

Reencuentro, giras, disco y nuevo quiebre (2001-2003)

El 5 de septiembre de 2001 la formación original de Los Prisioneros anunció su regreso después de doce años, lanzó un nuevo sencillo de una antigua canción regrabada para la ocasión, «Las sierras eléctricas», originalmente registrada antes de la salida de Claudio Narea en 1989 para Corazones, publicada póstumamente en Ni por la razón, ni por la fuerza. Ese mismo año el sello EMI edita el álbum recopilatario doble Antología, su historia y sus éxitos, un álbum más completo que el Grandes éxitos que solo duraba 55 minutos, por lo que decieron retirar el último álbum de los catálogos.75 La disquera tuvo problemas contractuales ya que por contrato no podían editar un disco sin el consentimiento de la banda por lo que tuvieron que adecuarse a las exigencias de ellos. Además incluía «Las sierras eléctricas» en su versión original, que no era propiedad de EMI.75 A finales de ese año, los integrantes originales de la banda, González, Tapia y Narea, se reúnen nuevamente y realizan dos conciertos en el Estadio Nacional de Santiago, el 30 de noviembre y el 1° de diciembre, con gran convocatoria, acaparando varías portadas de prensa ante la multitudinaria congregación y emotivo reencuentro. Los Prisioneros se convirtieron en la primera, y hasta ahora, única agrupación chilena e internacional en llenar dos veces el aforo del Estadio Nacional con aproximadamente 140.000 personas para ambas presentaciones.

En 2002 se registró esta memorable actuación en un álbum en vivo y en formato DVD, mientras que la banda hacía una exitosa gira por todo Chile y por diversos países de América Latina. Es en este tiempo en que la banda comienza a crear pequeñas polémicas por sus dichos en las presentaciones, como cuando en Perú, González dice que se avergonzaba de las actitudes antiperuanas de sus compatriotas, o como en el caso de la Teletón 2002, donde González pronuncia dichos irónicos sobre las empresas asociadas al evento, acusando que utilizan la campaña televisiva para su propio beneficio, haciendo un negocio de ella. Hasta el día de hoy este episodio es muy recordado.
En febrero de 2003, tuvieron un fuerte y exitoso paso por el Festival de Viña del Mar llevándose todos los premios y en junio de 2003, Los Prisioneros lanzan al mercado un nuevo álbum (el quinto de su carrera) titulado simplemente Los Prisioneros. Aunque éste se alejó mucho del sonido original que hizo famosa a la banda, la crítica social, política y anti-neoliberal no estuvo ausente. El disco logró Disco de Oro y Platino, y Ultraderecha y San Miguel son los temas que se desprendieron como singles.

Algunos meses más tarde, Claudio Narea abandona nuevamente a Los Prisioneros, esta vez en forma definitiva, las razones de su salida las publicó en el sitio web de la banda.

    Este despido me fue comunicado el día 18 de agosto, en el marco de una reunión a la que fui convocado por Jorge y Miguel. Sin mediar diálogos ni discusiones, Jorge González me comunico, simplemente, que "no queremos tocar más contigo". Me acuso de querer sobresalir y de comentar con amigos mis problemas al interior del grupo. Estaba especialmente molesto por una entrevista que concedí en junio al diario Las Últimas Noticias, a pesar de que se trató de una conversación sobre asuntos personales en la que no revelé ningún tipo de infidencia sobre la banda.
                                                                                                Claudio Narea, 22 de septiembre de 2003.

González y Tapia siguieron tocando junto a músicos invitados. La gran sorpresa fue la integración momentánea de Álvaro Henríquez (Los Tres y ex Los Pettinellis), con el que grabaron el disco de cóvers y re-versiones, Los Prisioneros en las Raras Tocatas Nuevas de la Rock & Pop, grabado en la misma estación radial.

El 23 de octubre Los Prisioneros fueron nominados como «Mejor artista central» por la cadena MTV Latinoamérica, quien conmemoraba sus diez años de existencia y su segunda entrega de premios, razón por la que organizaron el supergrupo, «Los Black Stripes» para la apertura, con diferentes exponenetes del rock latino, entre ellos, Jorge González, quién compartió con artistas como Charly Alberti y Juanes. Alex Lora (de El Tri) comenzó cantando «We are sudamerican rockers», luego se unieron Jonaz y Rosso (integrantes de Plastilina Mosh), seguido de ellos, apareció González interpretando «Bolero falaz» de Aterciopelados y después gritó «Viva Cuba». Posteriormente criticó la nueva línea de MTV, señalando que en un principio ésta estaba orientada al verdadero rock y que hoy, la estación televisiva se había convertido en un canal igual que todos, con reality show, Ricky Martin y Alejandro Sanz.

Henríquez, Manzana y disolución (2003-2006)

Durante el año 2004 se integran a la banda como integrantes fijos Sergio Coty Badilla y Gonzalo Yáñez. Esta nueva formación sacó un disco el año 2004, con el nombre de Manzana. A partir de entonces, la banda decide radicarse en México. Por estos motivos Yáñez deja el grupo.

A finales del año 2004, Jorge González conversa extensamente sobre su historia y obra con el periodista y escritor chileno Emiliano Aguayo, lo que se convierte en el libro Maldito Sudaca: Conversaciones con Jorge González, (Ril Editores, 2005, Chile). Esta es considerada la entrevista más larga que haya dado el músico alguna vez.

El 18 de febrero de 2005, realizan, luego de haberse presentado exitosamente en Canadá, Estados Unidos, México, Ecuador, Perú, Bolivia, Colombia y Chile, durante los dos años anteriores, su último concierto en Caracas, Venezuela. La disolución estuvo pactada desde mucho antes, incluso sus fans más cercanos ya estaban avisados, pero no la prensa, por diferencias de ciudades en que vivían cada uno. Mientras Jorge González había fijado residencia en México, Miguel Tapia y Sergio Badilla, seguían en Santiago de Chile.

El videoclip de la canción "Manzana" es recordado por la aparición de Christell Rodríguez, pequeña cantante salida del programa "Rojo" de TVN.

Legado y política

Según varios autores, Los Prisioneros se convirtieron, por sus las letras contingentes y de crítica social, en la voz de miles de jóvenes chilenos y latinoamericanos de los años ochenta. Según Jorge González (líder y compositor del grupo), Los Prisioneros no pertenecían a ningún partido político y sus canciones no estaban sustentadas en una base ideológica ni contestatarias sino que una vez hecha aparecen el trasfondo, «Sólo contamos lo que cualquiera siente. Hay gente que reclama contra la sociedad capitalista no porque se haya leído a Marx sino porque simplemente no le alcanza la plata para comprar todo lo que la televisión le enseña que debiera tener para ser feliz. (...) Decir que somos contestatarios suena muy publicitario. Nosotros no reclamamos contra una persona contra el sistema como tal.»

El 1 de julio de 1983 fue el año en que González, Narea y Tapia se hicieron llamar por primera vez «Los Prisioneros», mientras que por otro lado, el 11 de mayo de ese año, se llevó a cabo la primera protesta en contra el régimen de Augusto Pinochet dando una cadena de 12 protestas hasta fines de octubre de 1984. Ambos caminos se cruzaron y Los Prisioneros sin quererlo se convirtienron en su estandarte de lucha haciendo que fueran censurados dentro de los principales medios de comunicación, entre ellos la entonces red estatal del gobierno, Televisión Nacional de Chile (Canal 7), se salió de las señales de la Teletón de 1985, en cuanto Los Prisioneros hicieron su aparición. Según Narea, detectaron que podían ser algo peligrosos para la estabilidad del gobierno del General Pinochet, mientras que Fonseca aseguró que en el primer álbum de la banda, La voz de los 80, no se hacía ningún ataque directo a la dictadura ni un tributo a Salvador Allende. Carlos Fonseca dijo que ellos tenían otra visión de la música, querían ser exitosos. «Por eso no circunscribían las letras a Chile. Ahora, con el tiempo, uno se da cuenta de que pese a eso la gente convirtió esas canciones en una herramienta de lucha contra la dictadura. Por eso Jorge se incomoda cuando le preguntan sobre esto, porque él nunca sintió haciendo canciones de protesta».

Claudio Narea en su autobiografía Mi Vida Como Prisionero dijo que si bien Los Prisioneros no era una banda política simpatizaban con ideas de izquierda:

    «Recuerdo cuando Jorge comenzó a hablar de socialismo un día mientras caminabamos por San Miguel. (...) Me decía que era lo más justo, que nadie se moriría de hambre y que la vida sería mejor para todos cuando se implantara ese sistema, y que de seguro se iba a implantar. (...) Pero en realidad no era tan común que al interior de la banda habláramos sobre política, pues la música era lo que nos llenaba. (...) No tuvimos presos políticos en nuestras familias, ni salíamos a protestar, (...) aunque igual llegamos a detestar a Pinochet observando las cosas que pasaban por esos días, como el caso de los profesionales degollados, por ejemplo. Jorge González ha dicho muchas veces que la letra era un relleno en las canciones de Los Prisioneros. Él fue quien inventó aquellas canciones. (...) Nuestra banda será recordada siempre por los que vivieron la dictadura, precisamente por eso, porque había dictadura y no se podía hacer casi nada, salvo cantar canciones de Los Prisioneros. No tengo ni idea si la fama y la popularidad de la banda hubiesen sido igual sin los milicos, pero me da la impresión de que no. Creo que pertenecemos a esa época nos guste o no.»

Al otro día del plebiscito, Jorge González interpretó el sentimiento de alrededor de 500.000 jóvenes que votaron NO, al declararse «más aliviado que alegre», sabiendo que pese el fin de la dictadura, esto traería secuelas —aunque no tan graves— en lugar de mejorar. «Esto nos lo hicieron los viejos y miren, allí están Jarpa y Aylwin, ellos ya estaban haciendo chuchoca en 1973 y siguen ahí. ¿Crees de verdad que es muy esperanzador mirar a los políticos? Sí, parece que ahora al menos puede haber, si no es esperanza, al menos respiro, tal vez puedas pensar que hay algo que valga la pena en el futuro, al menos que no sientas ese camino bloqueado que sólo te daba ganas de irte y buscarte la vida en otra parte, en cualquiera, en Australia o en Europa».

Influencias y estilo musical

Los Prisioneros en sus comienzos definieron su música como new wave. Cuando entraron al Liceo N. º 6 escuchaban The Beatles, Kiss, Queen y Bee Gees. Pero fue The Clash, —de acuerdo a las palabras de Claudio Narea— después de haber escuchado un especial de Radio Concierto en 1981, dedicado al último trabajo del grupo británico punk, Sandinista!, que inspiró la música de la carrera del trío san miguelino en su inicio. Quedaron sorprendidos por la diversidad de sonidos pasando desde el rock, reggae, jazz hasta vals con un toque humorístico, algo nuevo para ellos. Jorge González lo señaló como su disco favorito.86 La influencia de The Clash se hizo evidente en los discos de La voz de los '80 y en La cultura de la basura; y en la lírica y la estética del videoclip «We are sudamerican rockers». El asombro por esta banda los llevó a escuchar otros artistas que también cultivaban el punk, el reggae y el new wave como The Specials, The Stranglers, Bob Marley, The Cars, Adam and the Ants, Devo, entre otros. Varios medios han señalado que también tienen influencias de The Police pero en una entrevista lo negaron. Según la agrupación chilena pop Bambú «No necesitamos banderas» fue la primera canción reggae grabada en Chile.

En 1985 Jorge y Miguel recibieron influencias tecno, de artistas como Depeche Mode, Ultravox, Thomas Dolby, Heaven 17, y también de grupos de new wave como The Cure, o de Indie rock como The Smiths86 y Aztec Camera, donde se vio reflejado en la utilización de teclados, sintetizadores, y batería eléctrica en Pateando Piedras y que explotó más adelante en Corazones. González declaró que Los Prisioneros fueron más un grupo tecno pop que de rock.94 Patricio Urzua en Rolling Stone Chile señaló sobre Pateando Piedras: «Lo más llamativo del disco era el sonido electrónico que insinuaba “Estar solo” o los ladridos sampleados de “El baile de los que sobran”. En ciertos círculos, esto acarreó comparaciones inmediatas con Depeche Mode. Más allá de esta novedad que para entonces era cegadora, las guitarras seguían mandando en el sonido del trío: el riff de “Quieren dinero” no desentonaría en la banda sonora de un spaghetti western, lo que de nuevo habla de la inteligencia de la banda.» La revista Indy Rock también señaló que «Quieren dinero» tiene matices de western, además de poseer tintes bailables a lo New Order. Lalo Ibeas, líder del grupo Chancho en Piedra, opinó que fue muy arriesgado para Los Prisioneros «haber hecho su segundo disco cambiando radicalmente el sonido de la banda, pasar de guitarras al estilo The Clash, al sonido de los sintetizadores, y así y todo seguían sonando como Los Prisioneros». El musicólogo Juan Pablo González dijo que «Marcó un puente sonoro en los años 80, desde una sonoridad artesanal, donde prevalecían la lana de los chalecos chilotes y las guitarras arpegiadas, hacia este mundo new wave, de sonidos tecnológicos y textos clarísimos, donde no había cabida a las metáforas y a la agenda política de la época.»

Según Jorge González, «Muevan las industrias» les dio identidad en Latinoamérica en países como Colombia, Venezuela, Perú y otros lugares, porque sonaba diferente a las grandes potencias del rock en español y argentino. Cristián Heyne, productor musical de artistas como Supernova y Javiera Mena, señaló como una de sus canciones mejor logradas del trío, «"Muevan las industrias" es una canción única. Hay una oscuridad allí, una solidez sonora que no se puede encontrar en ningún otro grupo chileno.»

La cultura de la basura innovó en la música electrónica y según Jorge es el álbum más rockero de la agrupación. Para Los Prisioneros, según González, la influencia del disco eran Los Prisioneros, se fijaban en lo que podían usar de lo que habían utilizado en sus discos anteriores.

Héroes del Silencio



Héroes del Silencio (a veces abreviado Héroes o por sus iniciales HDS) fue un grupo español de rock radicado en Zaragoza, formado inicialmente por Juan Valdivia (guitarra solista) y Enrique Bunbury (voz y guitarra rítmica), y completado con Joaquín Cardiel (bajo) y Pedro Andreu (batería), a mediados de los años 80. Experimentaron un gran éxito en España y Latinoamérica, así como en varios países europeos, incluyendo Alemania, Bélgica, Suiza, Francia e Italia, convirtiéndose en uno de los grupos más exitosos de la historia del rock en español. Después de doce años en los que vendieron más de seis millones de discos en más de treinta y siete países, y en los que ofrecieron más de mil conciertos, la banda se separó en 1996.

Sus señas de identidad fueron una imagen muy característica, con una iconografía y simbología muy particulares, y una música caracterizada por unas letras ambiguas y trascendentales, arpegios complicados y una sólida base rítmica. Entre sus influencias literarias se han citado escritores como William Blake y Charles Baudelaire, y entre las musicales a grupos como Led Zeppelin y The Cult.

En 2007, conmemorando el vigésimo aniversario de sus primeras grabaciones y once años después de su ruptura, anunciaron su regreso con una gira de diez conciertos en España y América, titulada genéricamente Héroes del Silencio Tour 2007. Después de la gira se separaron definitivamente.

Sus cuatro álbumes de estudio han sido incluidos por la revista musical Al Borde en la lista de los 250 mejores de todos los tiempos del rock iberoamericano: Senderos de traición (n.º 5), Avalancha (n.º 35), El espíritu del vino (n.º 117) y El mar no cesa (n.º 119). Su canción "Entre dos tierras" ha sido considerada por la revista digital Satélite Musical como la decimonovena mejor de todos los tiempos del rock latino en general.

En 2007 fueron homenajeados por la discográfica EMI en reconocimiento a sus más de seis millones de discos vendidos, además de recibir el Premio Ondas Especial del Jurado.

Inicios (1984-1990)

Los orígenes de Héroes del Silencio se sitúan en la ciudad de Zaragoza, a principios de los años 1980. Allí, los hermanos Pedro (batería) y Juan Valdivia (guitarra) comenzaron a dar sus primeros pasos en el mundo de la música, junto con un primo de ambos, Javier Guajardo Valdivia -que era el cantante- formando el conjunto Zumo de Vidrio. El contexto musical de aquel momento en España estaba dominado por grupos generados en la "movida madrileña" como Alaska y Dinarama, Radio Futura, Nacha Pop, Gabinete Caligari y Los Secretos, además de los barceloneses El Último de la Fila. Los artistas extranjeros más influyentes pertenecían a estilos más diversos: Michael Jackson, The Police y Dire Straits.

Durante esa época, conocieron a Enrique Ortiz de Landázuri (después Enrique Bunbury), que tocaba el bajo y cantaba en Proceso Entrópico, banda con la que compartieron algunos escenarios, y a quien en 1984 invitaron a sumarse al grupo.14 Bunbury aceptó y comenzaron (como trío, tras abandonar el primo de los Valdivia la formación) sus primeras actuaciones (la primera, el 16 de diciembre de 1984), además de grabar su primera maqueta con los temas "Olvidado", "Sindicato del riesgo", "Héroe del silencio" (después llamada "Héroe de leyenda") y "Hologramas". Como el estilo oscuro y simbólico, con claras influencias post punk, de las nuevas composiciones tenía muy poco que ver con el pop de Zumo de Vidrio, decidieron cerrar su etapa y refundar el grupo. En 1985, se incorporó al mismo un nuevo bajista, Joaquín Cardiel, para descargar de trabajo a Enrique, que cantaba y componía las letras. Ese mismo año Pedro Valdivia dejó la formación para centrarse en sus estudios, y fue sustituido por el batería zaragozano Pedro Andreu.

El nombre surgió por casualidad, cuando se dirigían con su primera maqueta a las instalaciones de Radio Zaragoza para promocionarla, y aún no habían decidido cómo iban a llamarse. Entonces, uno de ellos sugirió "Héroes del Silencio" ("Héroe del silencio" era el título de una de sus canciones, que luego cambiaron por "Héroe de leyenda"), y al resto les gustó la idea, quedando como nombre definitivo de la formación. Ya como Héroes del Silencio afrontaron sus primeros retos: en 1986 consiguieron ganar la fase regional del Festival de Benidorm, y quedaron finalistas del concurso "Nuevo Pop Español" de Radiocadena Española, en cuya final, celebrada en Salamanca, comenzaron a ser seguidos por ejecutivos discográficos, además de despuntar ese año en las Fiestas del Pilar.3 Tras telonear a grupos como Alphaville, La Unión y El Último de la Fila, Gustavo Montesano (productor y guitarrista de Olé Olé) acudió a Zaragoza para verlos en directo en enero de 1987. El grupo causó una gran impresión a Montesano, que inmediatamente se lo recomendó a la multinacional EMI.

El recelo de la discográfica con el nuevo grupo le llevó a ofrecerles comenzar con un EP de cuatro temas, y grabaron, a finales de 1987 Héroes del Silencio. El disco alcanzó las 30.000 copias vendidas, lo que supuso un récord de ventas para un maxi de debut en España. Tras este éxito, EMI decidió lanzar el primer LP de Héroes del Silencio, compuesto por sus integrantes durante el resto de ese año y publicado en octubre de 1988. El mar no cesa vendió 150.000 copias, alcanzando el Disco de platino. Después, la banda comenzó la Gira El mar no cesa, bien promocionada por la discográfica, y en la que confirmó su potente directo.

Afianzamiento (1990-1993)

En un concierto de la gira, en Calatayud, los vio actuar el productor Phil Manzanera, ex miembro de Roxy Music, a quien le causaron muy buena impresión. Manzanera, convencido de su potencial, se ofreció para producirles un nuevo álbum, y en septiembre de 1990 volvieron al estudio para grabar su segundo disco: Senderos de traición.

La grabación se llevó a cabo entre Madrid y Londres; algunos temas ya habían sido presentados durante la Gira El mar no cesa, y otros como "Decadencia" y "El cuadro II", que ya hacía tiempo que habían sido compuestos, fueron mejorados para su inclusión en el disco. Éste resultó ser un conjunto de canciones potentes y emocionales que mostraron el progreso experimentado por el grupo, con temas como "Entre dos tierras" y "Maldito duende".

La crítica los comparó en esa época con The Mission, al tener puntos en común con los británicos como el tipo de arpegios, las letras crípticas, la sonoridad en general, la estética y la simbología. Años después, Bunbury consideró esta etapa la cumbre de Héroes, su momento de oro. Llegaron a decir que "el primer disco no reflejaba exactamente lo que era el grupo, reflejaba una parcela concreta (...) Hemos buscado un sonido más directo, una mayor energía, grabando con sonido ambiental y el bajo y la batería al mismo tiempo, porque así se consigue el feeling."

Durante la realización del álbum, grabaron también la versión en inglés de los temas "Entre dos tierras" y "Maldito duende", pero al final decidieron no publicarlas y quedarse con las grabaciones.

En dos semanas, el álbum se colocó en el número uno de ventas en España con unas 400.000 copias vendidas. En 1991 pusieron en marcha la gira Tour Senda, que incluyó 140 conciertos por todo el país y culminó con una minigira por Alemania, Suiza, Bélgica y Francia. El año 1992 lo dedicaron a la toma de contacto con el público europeo, actuando en 54 conciertos por varios países del continente, en una gira sufragada con las ganancias de los conciertos en España. Ese mismo año dieron sus primeros conciertos en México, el año de las celebraciones del V Centenario, lo que provocó según Bunbury un ambiente hostil que convirtió los conciertos en mera anécdota. Durante esa gira, que duró dos semanas, conocieron al guitarrista Alan Boguslavsky, que más tarde se convirtió en miembro del grupo.

Consagración (1993-1996)

A principios de 1993, volvieron al estudio de grabación para registrar lo que sería su tercer álbum de estudio, El espíritu del vino, que contó también con la producción de Phil Manzanera.36 La grabación se llevó a cabo en los estudios Metrópolis de Londres y concluyó en marzo. Fue el álbum más complejo y extenso de la banda y en el que las letras de Enrique se volvieron más enigmáticas. Formaron parte del álbum canciones que pasarían a formar parte de su repertorio más conocido, como "Nuestros nombres" o "La sirena varada", y fue publicado en junio de forma simultánea para toda Europa.

Nada más publicarse el disco, se embarcaron en la gira El Camino del Exceso, que les llevaría por Europa y América con un total de 134 conciertos, e incorporó al guitarrista mexicano Alan Boguslavsky como segunda guitarra. Es de reseñar que el 20 de julio la banda fue recibida en audiencia por el Príncipe Felipe, que se había declarado seguidor del grupo, como reconocimiento a su difusión del idioma castellano por el mundo. El encuentro tuvo su punto de polémica cuando Enrique, a la salida de la recepción, se declaró ante la prensa antimonárquico.
1993 fue también el año de su eclosión internacional. Este hecho comenzó con su intervención en un festival en Berlín contra el racismo que ratificó su éxito en Alemania, donde el álbum vendió 250.000 copias y fue n.º 1 de ventas, al igual que en España, México y Suiza. A su difusión contribuyó la emisión de sus vídeos musicales para todo el continente a través de la cadena musical MTV.

El tour incluyó también una gira de dos meses en Iberoamérica, con 26 conciertos en México, Chile y Argentina. Tras la prolongada gira, que culminó con cinco festivales en Alemania y Finlandia en julio de 1994, el grupo se tomó vacaciones. Como posteriormente reconocieron, los excesos y lo prolongado de la gira habían dañado seriamente la cohesión de la banda y habían provocado una profunda crisis interna.

Como forma de superar la crisis, los cuatro músicos buscaron la espiritualidad y la relajación y se concentraron durante dos meses del otoño de 1994 en un enclave aislado del Pirineo aragonés, cerca de Benasque. Allí discutieron su futuro, buscaron soluciones y planificaron su próximo disco, previsto para 1995. Una de las decisiones tomadas fue el cambio de productor, con el fin de dar un giro a su proyecto, que también incluyó los cambios de mánager y diseñador gráfico. Se pusieron en manos del prestigioso Bob Ezrin, productor de grandes álbumes de Pink Floyd, Alice Cooper, Lou Reed y Kiss, entre otros.

Tras tres meses de grabación en Londres y Los Ángeles, el 18 de septiembre de 1995 salió a la venta simultáneamente en 26 países el cuarto álbum de estudio de la banda: Avalancha, considerado su álbum más roquero, con guitarras poderosas y una gran producción. El disco fue un rotundo éxito de ventas, alcanzando las 200.000 copias vendidas.

A la publicación de Avalancha le siguieron la habitual promoción del disco y una gira de grandes proporciones que acabó provocando el definitivo alejamiento entre los miembros del grupo.

Separación (1996)

El Tour Avalancha fue una macrogira que, desde julio de 1995 hasta octubre de 1996, les llevó a dar 152 conciertos entre Europa y América. La convivencia durante la misma tuvo momentos difíciles, y el cansancio acabó acrecentando los conflictos internos en la formación. Durante su desarrollo, Bunbury comenzó por su cuenta la composición y grabación de nuevos temas, dejando entrever que su futuro estaba ya lejos de Héroes. Su último concierto, celebrado en la ciudad de Los Ángeles el 6 de octubre de 1996, resultó muy accidentado, y se vieron obligados a suspenderlo al poco de su inicio, al comenzar el público a lanzar objetos a los músicos, en respuesta a unas presuntas declaraciones de Enrique, que no dejaban muy bien paradas a las mujeres mexicanas.

Antes de concluir la gira, y en una rueda de prensa celebrada en Lima, Héroes del Silencio comunicaron su separación temporal. Fuera de su entorno, la noticia resultó sorprendente, pero con el tiempo llegaron a trascender algunos de los motivos que llevaron a tal situación. Las discrepancias musicales, sobre todo entre Juan y Enrique, les llevaron a un distanciamiento, y éstas se convirtieron en diferencias personales. También influyó en su estado de ánimo la muerte de dos personas muy cercanas al grupo: su road manager Martín Druille, en 1993, y el hermano de Enrique, Rafael, en 1994. Según comentó después Bunbury, los últimos meses de la gira fueron para él un calvario.

    "Me doy cuenta de que cada vez me aíslo más en el autobús, en las decisiones que tomo junto a Tomás, Claire, los abogados, Rafael Gil, Ochaíta... en los camerinos, en las pruebas de sonido (...) La verdad es que no me veo formando una banda tipo los Rolling Stones, que dure una eternidad, soy un culo inquieto, necesito movimiento."
                                                                     Diario de Enrique Bunbury, 8 de noviembre de 1995.

Post-separación (1996-2007)

Tras la disolución del grupo, Enrique Bunbury comenzó una exitosa carrera en solitario, que inició en 1997 con el álbum Radical sonora.
Presentación en vivo de Héroes del Silencio en Foro Sol, México D. F. en octubre de 2007. Las actuaciones en directo de la banda han sido más de 1.000 a lo largo de 32 países de Europa y América.

La banda aún tenía contrato en vigor con la discográfica, lo que le comprometía a publicar cinco discos más.6 Así, en 1998 salió a la venta Rarezas, un álbum con versiones inéditas de algunos temas, remezclas, y temas que sólo habían sido incluidos en sencillos. Bunbury declaró después que no había estado de acuerdo con el repertorio escogido, pero prefirió ceder para no dañar aún más su relación con el grupo. Hasta el reencuentro de 2007, EMI publicaría otros cuatro nuevos trabajos, con material antiguo, temas reinterpretados o incluyendo DVD de conciertos, además de reeditar los cuatro discos de estudio de Héroes.

Por su parte, los miembros del grupo, afrontaron nuevos proyectos musicales. Bunbury inició su exitosa carrera en solitario: Hasta 2007, grabó cuatro discos de estudio (Radical sonora en 1997, Pequeño en 1999, Flamingos en 2002 y El viaje a ninguna parte en 2004.)

Alan Boguslavsky colaboró en el primer álbum en solitario de Bunbury, y después formó su propio grupo, Bogusflow, con músicos del entorno de Héroes como Copi Corellano, pero el grupo se disolvió en 2001. Juan Valdivia colaboró con su hermano Gonzalo en algunos proyectos, e incluso lanzó su propio álbum, Trigonometralla, en 2001.

Pedro Andreu se embarcó en nuevos proyectos musicales, como Puravida y DAB, que no tuvieron mucha repercusión. Joaquín Cardiel, por su parte, se alejó del panorama musical y realizó algunos viajes para conocer en primera persona el mundo de los indios americanos que tanto le cautivaba.

Regreso y despedida (2007)

A los diez años de su separación, se les planteó la posibilidad de realizar una gira de despedida como homenaje a sus seguidores, y como forma de cerrar brillantemente la trayectoria del grupo. En algunos medios se calificó la oferta económica que se les realizó como irresistible. Para llevar a cabo esta gira, se contó con el patrocinio de empresas tanto públicas como privadas, entre las que se incluyó la Expo Zaragoza 2008, el Real Zaragoza y el Ayuntamiento de Zaragoza, la ciudad del grupo, donde, ante la avalancha de demanda de entradas, se planificaron dos actuaciones.

Tras algunos meses de ensayos llevados a cabo en relativo secreto, se acordó la participación de Gonzalo Valdivia, hermano del guitarrista Juan Valdivia, como segunda guitarra durante la gira, al encontrarse Juan algo limitado físicamente por una reciente operación en la mano. En un principio se pensó que sería Alan Boguslavsky, que fue componente de la banda de 1993 a 1996, quien desempeñaría el puesto, pero el propio Juan recomendó la incorporación de su hermano.

Las entradas se pusieron a la venta con meses de antelación para evitar problemas de última hora, a través de cajeros automáticos y tiendas de discos, pero su demanda desbordó todas las previsiones. Para los conciertos de Sevilla, Zaragoza y México D. F. se vendieron en tiempo récord. Hubo gente a las puertas de las tiendas 24 horas antes, y también se produjo el colapso en cajeros automáticos y en la web, donde también se vendían.

Como culminación, en el concierto que cerraba la gira en Valencia, y como consecuencia de una mala previsión, se produjo un caos circulatorio durante más de cuatro horas, además de 20 km de retenciones que imposibilitaron el acceso a miles de seguidores.

Tras finalizar la gira, Bunbury confirmó el final definitivo de la banda y declaró que continuaría su carrera en solitario.

miércoles, 3 de julio de 2013

Los Piojos


Formados hacia fines del '88 entre un grupo de amigos de El Palomar, Caseros y Villa Bosch, Los Piojos comenzaron su carrera tocando en pubs de la zona oeste del Gran Buenos Aires.

En base a una propuesta musical que incluye fuertes influencias de los Rolling Stones, en sus comienzos, para luego identificarse con el folklore rioplatense (fundamentalmente, el tango y candombe) y una propuesta escénica marcada por la teatralidad de su cantante, letrista Andrés Ciro, consiguen en poco tiempo aumentar la cantidad de seguidores.

En el '90 reciben un espaldarazo fundamental en su carrera, los Redonditos de Ricota los señalan como la banda revelación del año. Incluso, Skay Beilinson participa como músico invitado en algún concierto del grupo. A mediados del '91, cuando aún no tenían disco publicado, son invitados a participar del Festival de Música Antirracista de Países del Tercer Mundo, celebrado en París, compartiendo escenario con grupos de Malí, Burkina Faso, Marruecos, Cuba, e incluso España y Francia, en este caso representados por nada menos que Mano Negra.

La esperada grabación de su primer disco llega en junio del '92 y su lanzamiento, en agosto del mismo año. Para ese entonces, Pablo udad de Morón. Lo reemplazó Tavo Kupinski, oriundo de Palermo. El nombre del disco fue "Chactuchac", y en él estaba incluida una versión roquera del tango Yira yira. El año '93 se caracterizó por gran cantidad de presentaciones en vivo, incluyendo una gira por el interior que los llevó a Bahía Blanca, Rosario y Mar del Plata.

Su segunda placa "Ay ay ay", aparece a fines del '94 con la producción artística de Alfredo Toth y la actual formación de quinteto. Como lanzamiento del disco filman un video clip para el tema "Babilonia". A partir de ahí, tanto el personal estilo del grupo como la interesante poesía de Andrés Ciro, comienzan a trascender las fronteras y sus temas, a sonar en radios no alternativas.

El año de la consagración definitiva de Los Piojos fue en el '96 . Dos Obras en septiembre, dos Microestadio de Ferro en noviembre, y otros tres Obras sobre el borde de fin de año. En todos los casos con lleno total. "Tercer arco", tercer disco de la banda, grabado entre junio y julio en Del Cielito, nuevamente con producción de Toth, fue disco de oro en pocos días y no tardó en llegar al doble platino.

"El farolito", fue cabeza de ranking en varias radios y el video clip de "Maradó", tema dedicado a Diego Maradona, llegó a los top ten de MTV, posición a la cual también llegó el video clip de "Verano del '92".Una nueva sorpresa llegó a principios del '97, En julio, Dos conciertos a sala llena convocaron a más de 10.000 personas en el Microestadio de Rácing de Avellaneda. Unos meses más tarde, en noviembre, la banda volvió a los escenarios de Capital Federal. En el microestadio del Parque Sarmiento se dieron cita más de 7000 fans dejando muy claro que la banda está incorporada a las ligas mayores del rock nacional.

"Azul", el cuarto disco fue editado a comienzos de 1998. Este trabajo, en el cual profundizan otros ritmos rioplatenses como el candombe y la murga, fue presentado en vivo en el Parque Sarmiento. El Balneario de los doctores crotos alcanzó una alta rotación en las cadenas de televisión y los llevó a tocar en el Distrito Federal y Guadalajara (México) y a San Diego, Los Angeles y Miami, en Estados Unidos.

"Ritual", el quinto disco de Los Piojos, fue grabado durante los días 7, 8 y 9 de mayo de 1999; en el show en vivo, que la banda realizó en el Estadio de Obras, conmemorando sus 10 años de trayectoria. Cabe destacar la presencia del público piojoso y de Diego A. Maradona.

El 2000 comenzaría con cambios en la formación. Por razones que nunca oficializaron, Daniel Buira se fue de la banda y formó La Chilinga. Sebastián "Rogger" Cardero fue su reemplazante durante la gira por Santa Fe, Córdoba, Miami y Nueva York. A mediados de año, llenaron siete veces el Estadio Obras, con Divididos, la Renga, Viejas Locas, Alejandro Sokol y Los Decadentes, entre otros invitados.

Luego comenzaron la grabación de "Verde paisaje del infierno", el siguiente álbum, que estuvo en la calle el 27 de octubre del 2000 y fue presentado en el estado de Atlanta, el 16 de diciembre.

A fines del 2002 lanzaron "Huracanes en luna plateada", el segundo álbum en vivo de la banda, con 19 temas registrados en los shows del Estadio de Huracán, en el Luna Park, en el Polideportivo de Gimnasia y Esgrima de La Plata, en Rosario, en Córdoba y en Mendoza. Se trata de una edición limitada, con un libro de fotos de 60 páginas.

"Máquina de sangre" vio la luz el 14 de noviembre de 2003. Excelentemente criticado por la prensa, fue uno de los más vendidos del año. 70.000 personas fueron al Estadio de River para la presentación, el 20 de diciembre, cuando también estrenaron el video de "Como Alí, el corte difusión que siguió a "Fantasma".

Luego de editar dos DVDs en vivo, la banda anunció el lanzamiento de "Civilización", el nuevo disco, en julio de 2007. Fue presentado sorpresivamente por el centro porteño, a bordo de un trailer arrastrado por un camión.

A partir de ese momento, comenzaron los rumores de separación. En primera instancia, Piti Fernández formó La Franela y fue reemplazado por Juanchi Bisio. En abril de 2009, previo a un show en el Club Ciudad de Buenos Aires, emitieron un comunicado: la banda entraría en un parate por tiempo indefinido. Ciro inició su carrera solista con un show en Córdoba y otro en Rosario, en diciembre de 2009.

Los Perros


Originalmente bautizados Los Perros Calientes, acompañaron a Fabiana Cantilo en la presentación en vivo de su primer álbum, "Detectives" (1985). Fueron su banda estable para grabar la segunda placa, "Fabiana Cantilo y Los Perros Calientes" (1988). Este trampolín les sirvió para comenzar un camino propio, con el disco de 1989 y "Cuando cae la noche" (1991), con dispar repercusión. Paralelamente, Gabriel Carámbula, guitarrista, cantante y principal compositor, también formaba parte de la banda soporte de Fito Páez.

La tercera placa, "Perfume y dolor" (1992), marca el debut de la nueva formacion: Carámbula, Gardy Pays (guitarra), Charly Campos (bajo) y Ricky Gonzalez (bateria). Andres Calamaro tocó como músico invitado. Entre las 12 canciones se destacan un cover en plan soul del "El Viejo" (Pappo's Blues) y una versión en castellano de "Bajo la Rambla", melodía atemporal cantada en su momento por Los Rolling Stones y Los Gatos Salvajes. El resto son composiciones propias que transitan el beat y el rythm and blues. Carámbula prefiere definirlo como "música ciento por ciento Perros", pero no reniega del rol de grupo clásico que llevan adherido. "No hay más nada que inventar, en ese sentido creo que somos hijos de Jagger y Lennon".

Fueron la banda telonera de Fito Páez en su Rueda Mágica Tour '93 por todo el país, en la presentación del disco "El amor después del amor". Allí tuvieron la oportunidad de presentarse ante 80.000 personas en total, en el estadio de Velez.

Los Pericos


En el año 1987 sacaron su primer disco, a sólo cuatro meses del show debut. En tres meses vendieron 10.000 discos y esa cifra se elevó a 75.000 al medio año. Desataron una fiebre reggae inédita en Argentina, al compás de "El ritual de la banana".

"King Kong" (1988) fue producido por Herbert Vianna, vocalista de Os Paralamas, y su hit más importante fue "Fronteras de América".

«Nosotros fuimos moda y recien despues nos hicimos de abajo, que es algo mucho mas duro que al revés. Es bravísimo porque el castigo del boom fue hacernos de abajo, aunque ahi comenzamos a crecer y se pudo ver el aguante de la banda», reflexionaba El Bahiano.

Los dos siguientes discos fueron la prueba de ello, ya que ni "Maxi anfitreu" (1989) ni "Rab a dab stail" (1990) respondieron a las expectativas comerciales o musicales. Como respuesta a este bajón lanzaron "1992", una recopilación de los mejores éxitos de la banda, pero remixeadas.

"Big Yuyo" (1992) marcó el regreso de Los Pericos a la cima de las ventas. Empujados por "Me late" y "Hacé lo que quieras". A mediados de 1994 se presentaron en Velez, ante 50.000 personas, en un recital conjunto con UB40 y Paralamas.

"Pampas Reggae" (1994) vendió 60.000 copias en dos semanas. Fue presentado en septiembre del '95 en el Teatro Opera, previa gira latinoamericana que también abarcó Miami y Nueva York. Los videoclips de "Párate y mira" y "Mucha experiencia" han permanecido durante semanas en la alta rotación de las cadenas de televisión.

En 1995 participaron del disco homenaje a Sumo ("Fuck You"), interpretando el clásico "El ojo blindado".

A dos años de su última placa, "Yerba buena" es el sexto disco de los Pericos, y si bien el material fue bien difundido, las ventas nunca volvieron a ser como en otras épocas.

"Mystic Love" fue presentado en la apertura del festival gratuito Buenos Aires Vivo III, en la Costanera Sur. Y luego de muchos años de shows, finalmente editaron una placa grabada en vivo, "1000 vivos", fiel reflejo de lo que la banda demuestra arriba de los escenarios.

A fines del 2002, editaron "Desde cero", un disco con doce canciones, cuyo corte difusión fue "Complicado y aturdido", un cover de los brasileños Os Raimundos. Tuvieron dos invitados: Mimi Maura en "Bolero" y Ciro Pertusi de Attaque 77 en "Desigual". El disco fue presentado en el Luna Park, en abril del 2004.

Luego de varias semanas de silencio, el Bahiano oficializó su decisión de alejarse de la banda para iniciar una carrera solista. El resto de los músicos siguió adelante, formados con Horacio Avendaño (saxo y voz), Juanchi (guitarras y voz), Diego Blanco (teclados y coros), Marcelo Blanco (percusión y voz), Gastón Gonçalves (bajo y coros), Ariel Raiman (batería) y Willie Valentinis (guitarra y voz). Así editaron "7" (2005).

En la primera mitad del 2008 grabaron "Pura vida", con la producción de Cachorro López y Pablo Romero (Arbol). El corte difusión fue "Lindo día".

Como festejo de los 25 años, pero finalmente editado en el 2010, la banda presentó "Pericos & Friends", un disco con 11 clásicos del grupo reversionados con importantes artistas del género. «Es gente que admiramos y que queremos, porque son amigos», definía Juanchi. Aparecen UB40, The Wailers, Skatalites, Guillermo Bonetto (Los Cafres), NTVG y Gondwana.

lunes, 1 de julio de 2013

Fito Páez


Rodolfo Fito Páez nació en Rosario el 13 de marzo de 1963 y formó Staff, su primera banda, cuando tenía 13 años. Ya en 1977 tocaba en El Banquete, junto a Rubén Goldín y Jorge Llonch. A partir del año siguiente se presentó como solista en varios pubs locales. Cuando Juan Carlos Baglietto formó su banda, lo incluyó como tecladista y como arreglador, junto a Goldín, quien también tocaba la guitarra. En esa banda militaban Silvina Garré y Sergio Sáenz. Para fines de 1983 ya cantaba "Del '63" solo con su piano, en medio del show de Baglietto.

Durante una presentación con Baglietto en el teatro Coliseo (4/12/82), Charly García fue hasta el camarín para saludarlo. El apenas tenía 19 años y la plata que sacaba le daba para pagar algunas deudas. Al poco tiempo, Daniel Grinbank, por aquél entonces mánager de García, lo llamó a su oficina: comenzaría a ensayar para la gira nacional de "Clics Modernos", junto a GIT y Fabiana Cantilo. Tocaría los teclados en lugar de Andrés Calamaro, que se unía a Los Abuelos de la Nada y participaría en los discos "Clics Modernos" (1983) y "Piano Bar" (1984).

Tras ese empujón artístico, preparó su primer disco solista, "Del '63" (1984). Lo presentó primero en Rosario y luego en Buenos Aires, acompañado por Daniel Wirtz en batería, Fabián Gallardo en guitarra, teclados y voz, Tweety González en teclados y Paul Dorge en bajo, más los invitados especiales: Fabi Cantilo, Rubén Goldín y Miguel Zavaleta. Al tiempo, Llonch retornaría al bajo.

Ya por entonces consagrado como uno de los compositores más importantes (Luca Prodán lo definió como "el hijo de Charly García y Nito Mestre"), se presentó junto a Baglietto en Obras, el 7 y 8 de junio de 1985, para presentarse nuevamente ante el público porteño con su nuevo disco, "Giros".

Con Luis Alberto Spinetta tuvo un encuentro fortuito, similar al que lo unió a García. «Esta es la mejor música que se está haciendo hoy», comentó el Flaco tras escuchar un demo de lo que sería el segundo álbum. Juntos grabaron "La la la" (1986) y realizaron una desordenada gira que los llevó hasta Santiago de Chile. Ese año participó de los festejos por los Mil Días en Democracia, organizados por el gobierno de Santa Fe en el Monumento a la Bandera. Allí se presentó con Spinetta como invitado, en un espectáculo que también reunió a Juan Carlos Baglietto, Silvina Garré y Antonio Tarragó Ros.

"El peor crimen que puede cometer un intelectual es el engaño a través del cual obtiene dinero", declaró al presentar "Ciudad de Pobres Corazones" (1987), compuesto en memoria de su tía y su abuela, asesinadas en Rosario. Este álbum, elegido como el Mejor del Año para el Suplemento Sí, marca una clara diferenciación con el período anterior, más rítmico. Su escepticismo se plasma en las composiciones dark y en sus declaraciones: "para quien piensa que la música sirve para algo, la gira de Amnesty es lo mejor que le puede pasar. Yo no creo que el arte sirva para nada". Si en su primera etapa cantaba "quién dijo que todo está perdido / yo vengo a ofrecer mi corazón", ahora sentencia: "en esta puta ciudad / todo se quema y se va / matan a pobres corazones".

En diciembre de 1987 se presentó como telonero de Sting, en el estadio de River Plate. Todavía furioso e ireverente, declaró: «¡A los 40 años se da cuenta de que están torturando gente en el mundo! ¿Quién de nosotros puede permitirse esa misma ingenuidad? Lo que es crítico es el fenómeno en los medios: lo muestran a Sting como si fuera el Santo Redentor» (H.Vargas, pág 106).

"Ey!" (1988), su siguiente disco, se grabó en Nueva York y La Habana, mientras participaba del Festival de Varadero junto a Baglietto. Este es el primer disco producido por el propio Fito y fue registrado con su nueva banda: Guillermo Vadalá en bajo, Guillermo Colombres en batería, Osvaldo Fattoruso en percusión, trompetistas y saxofonistas del grupo Afrocuba (que por entonces acompañaba a Silvio Rodriguez) y una serie de guitarristas invitados: Fabián Gallardo, Ulises Butrón, Ricardo Mollo y Gabriel Carámbula.

«"Ey!" aparece en un momento de transición. Luego de una temporada en el infierno que lo llevó a su expresión musical más salvaje, contrapuesto al sitial de romántica lucidez en el que muchos pretendían congelarlo por su producción anterior, Páez lanza este trabajo sobre el final de una etapa, antes quecomo testimonio de un nuevo punto de partida (...)"Ey!" parece un conglomerado de influencias y estilos que muestran no a uno, sino a varios Fito Páez posibles. Una gama de posibilidades en que pueden advertirse, sin dudas, facetas más logradas e interesantes que otras» (G.Allerand, citado en H.Vargas, pág 119).

"Tercer mundo" (1990) es una especie de película sobre el continente americano y sus países. «El disco refleja lo que ví en mis viajes por América Latina: las fiestas paganas, los curas mezclados con los terroristas, las prostitutas tratando de quitarles el dinero a los norteamericanos. Me dije: aquí abajo hay un mundo muy fuerte. Quise reflejar eso», explicó Fito (H.Vargas, pág 131). Los temas más importantes son "Carabelas nada", "Yo te amé en Nicaragua", "El chico de la tapa" y "Tercer Mundo", definida grandilocuentemente como «el equivalente rockero de "Cambalache"». Con nueva banda, este trabajo fue presentado en el teatro Gran Rex los días 14 y 15 de diciembre. Los músicos eran Gallardo en teclados, guitarra y coros, Guillermo Vadalá en bajo, Daniel Colombres en batería, Ricardo Verdirame en guitarra, Mario Maselli en teclados y Celsa Mel Gowland en coros. Entre los invitados especiales (tanto al disco como a su presentación) figuran Mercedes Sosa, Luis Alberto Spinetta, Liliana Herrero, Fabiana Cantilo e Illya Kuryaki & The Valderramas.

El siguiente álbum sería el que mayor éxito y dinero le traería: "El amor después del amor" (1992). "Nadie puede y nadie debe vivir sin amor" es el estribillo que caracteriza a este trabajo, criticado por su superficialidad y "falto de compromiso". Sin embargo, el éxito comercial lo llevó a ser el disco más vendido de la historia del rock nacional (600.000 copias) con hits como el tema homónimo, "La rueda mágica", "Dos días en la vida" y "A rodar mi vida". Fue presentado primero en Rosario, en el estadio cubierto de Newell's Old Boys, luego en once shows en el teatro Gran Rex de la Capital y, finalmente, por todo el país en La Rueda Mágica Tour '93, que culminó en Velez, los días 24 y 25 de abril, ante 40.000 espectadores cada noche. En diciembre de ese año repitió su presentación en Velez, a beneficio de UNICEF Argentina: donó 420 mil dólares.

Páez se quedó con todos las encuestas de popularidad: Mejor Solista, Mejor Disco ("El amor..."), Mejor Tema y Mejor Video

("Tumbas de la gloria") y perdió solamente en Mejor Show, superado por el retorno de Seru Giran en River. Ya para mediados de 1994, "El amor después del amor" había alcanzado las 650.000 copias vendidas.

El éxito también lo acompañó en Cuba y fue el primer extranjero en permitírsele su presentación en la Plaza de la Revolución de La Habana, ante 40.000 espectadores y con transmisión en directo para el resto de la isla. Luego, acompañado por Silvio Rodríguez, fue a visitar a Fidel a la Residencia. Su presentación en el Festival de Montreux (Suiza).

Con la presión de igualar el éxito anterior, Fito volvió al estudio para grabar "Circo Beat" (1994), pero las expectativas (artísticamente hablando) quedaron muy grandes para este trabajo. Sin embargo, un par de temas contaron con amplia difusión en las radios: "Mariposa Tecknicolor" y "Tema de Piluso", en homenaje al cómico rosarino Alberto Olmedo. También editó "Circo Beat Brasil", con tres bonus tracks en portugués: "Mariposa Technicolor" (a dúo con Caetano Veloso), "She's mine" (con Djavan) y "Nas luzes de Rosario" (o "Tema de Piluso", con Herbert Vianna, de los Paralamas). En total, esta placa vendió 350.000 copias, lo que lo convirtieron en el segundo álbum más exitoso del '95.

Se presentó también en las Francofolies, el desembarco del "nuevo rock francés" en Obras, con Sinclair, FFF y No One is Innocent, más el aporte local de Todos Tus Muertos y Los Fabulosos Cadillacs.

En 1995 presentó oficialmente el material en 20 shows en el Teatro Opera y cerró el año en un estadio de River sorprendentemente semivacío (apenas convocó a 25.000 espectadores). Lo acompañaron Pomo (batería), Gabriel Carámbula (guitarra), Gringui Herrera (guitarra), Guillermo Vadalá (bajo), Alina Gandini (teclados), Laura Vázquez (teclados) y Nicolás Cotta (percusión). También participaron Andrés Calamaro, Ariel Rot, Liliana Herrero y Fabiana Cantilo como músicos invitados. Las presentaciones de "Circo Beat" tuvieron su última fecha en un show al aire libre y con entrada gratuita, que convocó a cerca de 50.000 personas en los bosques de Palermo.

La cadena MTV le propuso en 1996 grabar un unplugged, pero ante el no acuerdo económico, Fito grabó una recopilación acústica en sociedad con Telefé, bautizada "Euforia". Se trata del primer disco en vivo del rosarino, con varios hits y tres inéditos: "Dar es dar", "Cadáver exquisito" y "Tus regalos deberían de llegar".

En septiembre de ese año protagonizó un hecho histórico: la primera vez que un rockero se presentaba en el prestigioso Teatro Colón de Buenos Aires. Tocó alguno de sus clásicos, canciones del folklore, unos tangos y homenajeó a Spinetta y a Charly, con sendos covers.

En 1998 editó "Enemigos íntimos", un muy promocionado álbum junto al español Joaquín Sabina, cuyo título sería premonitorio sobre la relación del dúo: terminaron cancelando una gira con más de 60 fechas por América y España con una poesía de despedida firmada por el español: «Urge cortar por lo sano, con la gira del verano, y el kilombo del video. El rol del patito feo, no me va te lo aseguro, y menos el de hombre duro, que a tí te cuesta tan poco».

En el '99 se edita "Abre", un material fuerte con temas extensos, producido por Phil Ramone, en el cual el aspecto vocal se impone en primer plano.

"Rey Sol" (2000) fue dedicado a su hijo Martín. Éste álbum tuvo su cuota polémica con el corte "El diablo de tu corazón", cuyo videoclip fue dirigido por Eddie Flehner. Pero pese a eso, no fue demasiado aceptado.

Dejando de lado momentáneamente su faceta de músico, Páez dirigió durante el 2001 la película "Vidas privadas", protagonizada por su mujer de entonces, Cecilia Roth, junto a Gael García Bernal, Lito Cruz y Héctor Alterio. El film, con guión del propio Páez, fue estrenado el 25 de abril del 2002, y Fito presentó su trabajo en varios festivales internacionales. La crítica no lo acompañó, y el músico/cineasta se enojó con los medios especializados.

El 2003 lo encontró en un aspecto mucho más rockero, como hacía tiempo no se lo veía. "Naturaleza sangre" incluyó como invitados a García, Spinetta y Rita Lee, y el material fue editado también en formato DVD.

"Mi vida con ellas 1" y "2" no deja de ser una recopilación en vivo, pero tiene el mérito de no caer necesariamente en los hits más clásicos de su carrera. Fue grabado en diferentes ciudades de América.

Bajo la dirección de Gerardo Gandini y acompañado por una orquesta de nueve cuerdas, encaró otro disco de versiones, "Moda y pueblo", con el agregado que también incluyó composiciones ajenas de por ejemplo, Charly García y Spinetta.

"El mundo cabe en una canción" (2006) fue editado luego de terminar de rodar su segundo film, "De quién es el portaligas". Producido por el propio Fito, el disco fue grabado en Circo Beat, junto a Guillermo Vadalá (bajo), Gabriel Carámbula (guitarras), Coki Debernardi (guitarras), Gonzalo Aloras (guitarras y voz), Pete Thomas (batería y percusión) y Vandera (coros). Además, participaron Claudio Cardone, Ana Alvarez de Toledo, Claudia Puyó, Nigel Walker, Fena Dellamaggiora y Bolsa González. Con este trabajo, ganó un Latin Grammy en la categoría Mejor álbum de Rock Vocal.

"Rodolfo", editado en agosto de 2007, representa un cambio musical en la carrera de Fito, ya que lo grabó acompañado solamente por su piano. Al año siguiente, registró en vivo "No sé si es Baires o Madrid", con varios invitados como Joaquín Sabina (previa reconciliación), Pablo Milanés y Ariel Rot, entre otros.

Con "Confiá" (2010) fue presentado en Rosario, en el Luna Park de Buenos Aires y luego por Europa, "Tiempo al tiempo" como caballito de batalla.

Los Rodríguez



Andrés Calamaro emigró a España en 1991, tras haber tocado con Los Abuelos de la Nada, con Fricción y con Charly García, además de sus siete discos solista. En Madrid fundó Los Rodríguez, junto a Ariel Rot, Julián Infante y Germán Vilella, calificado por ellos mismos como "hispano-argentino".

El mayor éxito lo consiguieron con "Sin Documentos" (1994), placa que fue presentada en Buenos Aires tras varios años de ausencia. Los hits sobresalientes son el tema homónimo, "Salud (dinero y amor)" y "Dulce condena".

Con "Palabras más, palabras menos" (1995), Los Rodríguez lograron conservar la popularidad de la placa anterior.

Bajo el nombre de "Hasta luego" (1997) editaron su disco de grandes éxitos e iniciaron lo que sería su última gira. El disco fue el más vendido de su carrera y, pese a ello, la separación terminó por concretarse.

Calamaro y Rot continuaron con sus carreras solista y en el 2000 falleció Infante en una clínica de Madrid.

Al cumplirse casi diez años de la separación, Andrés y Ariel se reunieron nuevamente para realizar una pequeña gira por España y culminando en el Festival Pepsi Music, en Buenos Aires, escoltados por "El Niño" Bruno en batería, Candy Avelló (bajista de la primera formación), Osvaldo Greco en guitarra y Tito Dávila en teclados.

En noviembre de 2007, Daniel Zamora, el último bajista de la banda, se suicidó en su ciudad natal.

Los Ratones Paranoicos


Juanse y Pablo Memi tocaban en la banda "La puñalada amistosa" junto a Gabriel Carámbula. Los constantes enfrentamientos entre ellos los condujo a la separación, y fue así como en 1984 convocaron al resto de los Ratones: Sarcófago y Roy.

La estética y el sonido imitando a los Rolling Stones tiene lugar desde el mismo momento en que Juanse decidió dedicarse a la música. Quizás por esa rebeldía (mezcla de su personaje y de su propia personalidad) les constó encontrar una compañía discográfica que estuviera dispuesta a contratarlos. En 1986 logran grabar el primer trabajo , bajo el sello Umbral (que también tenía a Los Violadores y a V8). Este material tuvo una escasísima difusión, aunque incluía temas como "Bailando conmigo" y "Sucia estrella". Luego sería relanzado.

Si bien eran considerados como "ese grupo que imita a los Stones", poco a poco fueron logrando perfilar una personalidad propia. En "Los chicos quieren rock" (1988) se profundiza este "despegar de la copia", para instalarse más en una "herencia musical". Este disco los lanza a la masividad e, incluso a llevarlos al lugar de "Grupo Revelación" en las encuestas.

En un reportaje de Gloria Guerrero (en junio del '88) se le preguntaba a Juanse por qué a ellos se les permitía recrear a los Stones en un país que se caracteriza por criticar las copias. La respuesta fue: «Lo que pasa es que nosotros no nos manejamos con las réplicas. No nos metimos en un estilo así porque sí; lo asumimos con mucha responsabilidad. Hay mucha gente que siempre dependió de los Stones, la gente se quedó pegada con ese sonido, estaba buscando esa tendencia y la necesita. Yo vengo escuchando a los Rollings desde que tenía seis o siete años; era lo único a lo que me aferraba. Y lo vemos ahora en la gente que va a vernos, todos con sus remeras con las lenguas, su identificación absoluta con la necesidad de un rocanrol que sea más real» (G.Guerrero, pág 218).

En 1989 tomaron parte de una gira organizada por la UCR en apoyo de su fórmula presidencial Angeloz-De la Rua. Charly García, Spinetta, Los Fabulosos Cadillacs y La Torre fueron otros de los invitados. Pero Juanse marcó bien cuál era el propósito de su banda: "Yo toco rock and roll, sea para Angeloz o para Mussolini".

"Rock del gato" fue el hit de su siguiente álbum, "Furtivos" (1989), que también contenía "Hasta que llegue el dolor" y cuya presentación tuvo lugar en Obras.

En 1990 los cotrata la Sony, con lo que aseguraban su permanencia en el "show business". Sin embargo, Juanse declaraba "Nosotros no tenemos nada que ver con el rock nacional. No me siento parte de él: digamos que hago rock n'roll y que soy argentino, que es otra cosa" (Berti, pág 155). Es así que el título del siguiente LP cobra vigencia: "Tómalo o déjalo" (1990).

Andrew Oldham, ex-productor de los Stones, de Rod Stewart y de Eric Clapton, viajó a Buenos Aires para trabajar en "Fieras Lunáticas" (1991). Juanse y Oldham viajaron a Estados Unidos para la mezcla final del material. Un obsequio del productor al grupo es la inclusión de la melodía de "Satisfaction" en "Wah wah". El hit más importante del disco es "Rock del pedazo".

El 7 de noviembre de 1992 Keith Richards, guitarrista de los Rolling Stones, hacía su presentación en el Coca Cola Rock Festival, junto a su banda, The Expensive Rinos. Como no podía ser de otra manera, el show fue abierto por los Ratones Paranoicos, con Pappo como guitarrista invitado. En diciembre de ese año, los Ratones son convocados para telonear a los Guns N'Roses. En medio del show, Juanse tropieza, cae y se rompe una pierna: es retirado en camilla del escenario, con la multitud de River atónita.

Para "Hecho en Memphis" (1993) se dieron otro gran gusto: grabar con Mick Taylor (guitarrista de los Stones a comienzos de los '70). «Tuve una muy buena primera impresión de la banda - comenta Taylor. Realmente suenan muy compactos. Valió la pena» (Clarín, 09/11/93).

Su momento de mayor popularidad lo consiguieron con la visita de los Rolling Stones, en febrero de 1995, y sus cinco shows como teloneros en el estadio de River. Hacia fin de año se lanzó un CD en festejo de los diez años de la banda ("Raros Ratones"), que contó con versiones nunca antes editadas de "Sucio gas", "Carol" y "Destruida roll", un tema inédito que había quedado al margen del primer disco.

Juanse editó su primer álbum solista llamado "Expreso Bongo" en 1997 y los rumores sobre la separación de los Ratones corrieron por unas cuantas semanas. De hecho, un show en Velez tuvo su punto fuerte de publicidad justamente en el hecho de ser supuestamente "el último".

Sin embargo, en 1998 volvieron a la escena porteña en el microestadio de Obras, con la presencia de Fabián Quintiero en lugar de Memi. Al año siguiente lanzaron "Electroshock". Le siguieron "Vivo Paranoico" (una recopilación en vivo) y "x16".

A mediados del 2003 editaron "Enigma", un EP de cinco tracks, con dos temas nuevos, dos covers y un remix de Enlace, realizado por Diego Ro-K.

"Inyectado de rocanrol vivo" (2006) fue registrado durante los shows en Obras del 2005. Con producción de Pablo Guyot y Alfredo Toth, el material editado en CD y en DVD resume los veinte años de trayectoria de la banda. El corte difusión elegido fue "El vampiro".

En 2008 Pablo Memi regresó a la banda, que recuperó así su formación inicial, con la que registraron un disco en 2009 y recrearon "Los chicos quieren rock".

En agosto 2011, a través de un comunicado de prensa, Juanse anunció el lanzamiento de un nuevo disco solista y la disolución de la banda.